3 razones para visitar la Cueva de El Castillo


Valor Cultural

El Monte Castillo, en cuyo interior se sitúa la cueva del mismo nombre, es uno de los emplazamientos con una mayor densidad de cuevas con arte rupestre paleolítico. El interior de la cavidad contiene uno de los conjuntos más singulares e importantes de la Prehistoria mundial, un referente para la Historia. Sus más de 1000 figuras, todas ellas correspondientes a los albores de la presencia del Homo sapiens en Europa, ofrecen un magnífico paseo subterráneo por los orígenes del pensamiento simbólico, la mente abstracta y la expresión artística.

Contiene representaciones de caballos, bisontes, ciervos, uros, cabras, un mamut, etc, una parte de los animales que cohabitaron con el hombre. Las referencias a la figura humana son numerosas, expresadas mediante la representación de manos, más de 50. Los signos, las formas geométricas y las abstracciones, son también abundantes. Existen grabados en sus diferentes versiones y, al menos, dos esculturas simples asociadas a la pintura.

Recursos para la visita e interpretación

La visita es guiada y tiene una duración aproximada de 45 minutos. Por razones de conservación existe un cupo máximo de personas por sesión y día. Se dispone de una amplia infraestructura como: Punto de atención al visitante, aparcamiento para coches y autobuses, visita guiada, Centro de Interpretación, talleres de prehistoria para todos los públicos, cafetería y WC.

Localización

Patrimonio Mundial desde 2008 se localiza en Puente Viesgo, Cantabria.


¿Qué vas a descubrir en la Cueva de El Castillo que no encontrarás en otro lugar?


Al borde del río Pas y a su paso por Puente Viesgo, se alza el Monte Castillo, una elevación caliza de forma cónica que esconde en su interior un intrincado laberinto de cuevas frecuentadas por el hombre durante al menos los últimos 150.000 años. Una de sus cuevas, la de El Castillo, contiene en la actualidad el arte paleolítico posiblemente más antiguo del mundo datado en, al menos, 40.800 años. Declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en Julio de 2008.