3 razones para visitar el Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava


Valor Cultural

El Parque Arqueológico Alarcos-Calatrava está conformado por un núcleo situado en el yacimiento arqueológico de Alarcos y por un yacimiento visitable denominado Calatrava la Vieja. Ambos se ubican en la llanura manchega, en la cuenca del Alto Guadiana. La cronología más antigua de estos yacimientos la tenemos en Alarcos con restos de ocupación de la Edad del Bronce. En época ibérica, tanto Alarcos como Calatrava, van a presentar ocupación.  Alarcos tendrá un mayor desarrollo urbano en esta época, situando su máximo esplendor en los siglos IV y III a. C. A partir del siglo IX Calatrava se convertirte en la capital islámica de la región pero, en el siglo XII, los dos yacimientos cobran protagonismo al ser tomadas, ambas ciudades, por Alfonso VII en 1147. Once años más tarde se funda en Calatrava la orden de caballería que lleva su nombre. Años después, Alfonso VIII inicia en Alarcos la construcción de una ciudad de nueva planta que se vio interrumpida por la batalla de Alarcos el 19 de Julio de 1195,  ganada por el ejército almohade. A principios del siglo XIII comienza la decadencia de ambas ciudades: Alarcos al ser trasladada su población y fundarse Villa Real (Ciudad Real), y Calatrava al ceder su protagonismo a Calatrava la Nueva.

Recursos para la visita e interpretación

El Parque Arqueológico en su Yacimiento de Alarcos cuenta con un centro de interpretación donde se exponen algunas de las piezas halladas en el transcurso de los trabajos arqueológicos y que, junto a los medios más modernos, como infografías y reconstrucciones virtuales, introducen al visitante en un recorrido por la historia del yacimiento.

Localización

Declarado Bien de Interés Cultural, el Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava de localiza en la carretera Ciudad Real – Piedrabuena, a 8 km de Ciudad Real.


¿Qué vas a descubrir en el Parque Arqueológico de Alarcos-Calatrava que no encontrarás en otro lugar?


Dos excepcionales yacimientos arqueológicos con unas secuencias cronológicas amplísimas y muy relacionadas en el devenir histórico.

ALARCOS

Situado en la margen izquierda del río Guadiana y a escasos kilómetros de Ciudad Real, Alarcos fue ocupado por el hombre desde la Edad del Bronce Pleno, y conoció dos etapas esplendorosas: una durante la época ibérica y otra en la Edad Media. Las excavaciones arqueológicas que se desarrollan desde 1984 han sacado a la luz parte de la ciudad ibérica, el perímetro exterior del castillo y gran parte de la muralla medieval, donde se ha encontrado una fosa común con restos de la batalla que en 1195 enfrentó a musulmanes y cristianos. Tras la ocupación almohade, los intentos de repoblación resultaron en vano, por lo que Alfonso X fundó Villa Real (Ciudad Real) en 1255 y trasladó allí a sus habitantes.

CALATRAVA LA VIEJA

La antigua Qal’at Rabah islámica, es uno de los yacimientos medievales más importantes y mejor preservados de la Península. Su historia, junto al río Guadiana, transcurre entre los s. VIII y XV. Siempre con un papel primordial en la Meseta, fue el enclave urbano del poder califal en la región, la primera posesión templaria en Castilla, lugar de fundación de la primera Orden militar hispana y la ciudad más septentrional del Imperio almohade. Conserva estructuras tan notables como un foso, todo el recinto amurallado, con torres pentagonales, “albarranas” y “corachas”, y dos puertas acodadas. En el alcázar destacan el magnífico arco triunfal de acceso, la gran sala de recepciones, el aljibe y las iglesias templaria y calatrava, y en los arrabales, los restos de una mezquita.