3 razones para visitar la réplica de la Cueva de Santimamiñe y su Centro de Interpretación


Valor Cultural

Se ha determinado, para la parte media del vestíbulo de la cueva, una secuencia estratigráfica de 6 metros de potencia, con niveles de ocupación humana desde el Magdaleniense medio hasta el Calcolítico. Las figuras se distribuyen en tres ámbitos de la cueva y suman un total de casi medio centenar, pintadas al carbón y/o incisas, atribuidas a las etapas medias del período Magdaleniense, con una datación aproximada entre 14.500 y 12.000 años antes del presente. El conjunto artístico de Santimamiñe está compuesto por bisontes, cápridos, caballos, un oso, un ciervo y restos incompletos de otras figuras.

Recursos para la visita e interpretación

La cueva se encuentra cerrada al público desde 2006 y, aunque la salas que albergan las pinturas no se pueden visitar, se ofrecen recorridos guiados de una hora y media de duración. Para empezar, los visitantes acceden a la entrada de la gruta, lo que les permite contemplar el yacimiento. También pueden disfrutar del espectacular entorno natural. Posteriormente, se dirigen a la ermita de San Mamés, convertida en centro de interpretación y mediante una sofisticada réplica virtual en 3D, se ofrece la posibilidad de recorrer la totalidad de la cueva, comprender su formación y morfología y, por supuesto, admirar el arte prehistórico que guarda.

Localización

La Cueva de Santimamiñe, junto con otros 16 santuarios de arte rupestre de la Cornisa Cantábrica, fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad en 2008. Se localiza en Kortezubi- Contézubi, Vizcaya.


¿Qué vas a descubrir en la réplica de la Cueva de Santimamiñe y su Centro de Interpretación que no encontrarás en otro lugar?


Está considerada como un icono de la cultura vizcaína y su principal yacimiento prehistórico. En la totalidad de la cueva se encuentran 47 pinturas y todas representan animales monócromos en negro. El material utilizado para su ejecución fue el carbón.