3 razones para visitar la Zona Arqueológica Pintia


Valor Cultural

Los vacceos son la etnia prerromana que habitó el territorio central de la cuenca del Duero entre el siglo IV a.C. y el cambio de la Era. En apenas veinte generaciones supieron adaptarse al rigor de la meseta e imprimieron su sello particular a esta tierra.

En este marco temporal se operan importantes transformaciones sociales y económicas, como la aparición de las primeras ciudades de nuestra historia —con varios miles de habitantes, dirigidas por una aristocracia guerrera—, la arquitectura de adobe y madera, la implantación de la metalurgia del hierro, la adopción del torno alfarero, la generalización de una agricultura cerealista extensiva —cuyos excedentes sirvieron para comerciar con otros territorios y obtener las materias primas aquí ausentes— complementada con una cabaña ganadera ­—de bóvidos y ovicápridos sobre todo— y, consecuentemente a ese mundo cambiante, la formación de una cosmovisión de la que los rituales funerarios de incineración con la aparición de los primeros grandes cementerios, es uno de los elementos de cambio más determinantes. Buena parte de estas adaptaciones al territorio han llegado hasta el presente como parte de una herencia que a todos nos pertenece.

Pintia fue uno de esos núcleos urbanos situado a orillas del río Duero, con más de ciento veinticinco hectáreas de extensión, con zonas funcionales diversas distribuidas en ambas márgenes del río y del arroyo de La Vega: la ciudad amurallada de Las Quintanas, la necrópolis de Las Ruedas, el área de cremación de Los Cenizales y el barrio artesanal de Carralaceña.

Los espacios visitables son la necrópolis de incineración de Las Ruedas, único cementerio de época vaccea conocido en la actualidad, así como un tramo de la muralla que defendía la ciudad de Las Quintanas, formada por un lienzo de adobes y piedra de siete metros de anchura, más tres fosos consecutivos y un campo minado, en un esquema de poliorcética (defensa de las ciudades) mediterránea inédito en Iberia hasta el presente. Además, en el Centro de Estudios Vacceos ‘Federico Wattenberg’, ubicado en la Plaza Mayor de Padilla de Duero, puede contemplarse una variada colección de objetos originales aparecidos en las excavaciones arqueológicas y que ahora se encuentran en proceso de estudio e investigación.

Recursos para la visita e interpretación

La visita a la Zona Arqueológica Pintia, tanto a la necrópolis de Las Ruedas, como al sistema defensivo de Las Quintanas, puede hacerse libremente; existen paneles explicativos que permiten la comprensión de lo que en cada punto se ve.

Sin embargo, se recomienda la visita guiada que se inicia en la necrópolis de Las Ruedas, en un pequeño centro de recepción donde se ubica la tienda de recuerdos (réplicas, libros, camisetas, etc) y se ofrece un video introductorio, de 7’ de duración, sobre los vacceos, su vida y creencias. A la explicación y recorrido del cementerio por una serie de hitos museográficos, sigue la visita (opcional) al tramo de muralla excavado y, finalmente, desplazamiento al Centro de Estudios Vacceos “Federico Wattenberg” donde se explican los materiales expuestos en vitrina en proceso de investigación.

Localización

La Zona Arqueológica Pintia está declarada Bien de Interés Cultural desde 1993. Se ubica en el término municipal de Padilla de Duero, perteneciente al ayuntamiento de Peñafiel (Valladolid). La sede del CEVFW se localiza dentro del pueblo de Padilla de Duero (Plaza Mayor s/n, 47314 Padilla de Duero, Valladolid).

El yacimiento arqueológico de Pintia se localiza 3 km de Peñafiel, Valladolid.


¿Qué vas a descubrir en la Zona Arqueológica Pintia que no encontrarás en otro lugar?


Pintia es el único yacimiento arqueológico adscrito a la etnia vaccea que se excava en la actualidad; durante la campaña de excavaciones (meses de junio, julio y agosto) podrás ver a los arqueólogos trabajar e incluso colaborar con ellos, dentro de alguno de los programas de formación que el Centro de Estudios Vacceos “Federico Wattenberg” pone a disposición de los visitantes, pero sobre todo podrás conocer de primera mano una de la culturas prerromanas más desarrolladas del interior peninsular, con la ayuda de un equipo de investigación que hace de la divulgación científica seña de identidad. Durante el resto del año el yacimiento puede visitarse a demanda haciendo reserva en Pintia Vaccea

El vino más viejo de la Ribera del Duero guarda su sabor milenario en un sorprendente elenco de cerámicas para el servicio de la bebida (cráteras, cyathus, jarras de pico, etc.) adaptadas localmente a partir de modelos helenísticos.