3 razones para visitar el Castro Vetón de El Raso de Candeleda


Valor Cultural

Excavado desde los años 70, posee una muralla de 2 km de perímetro, con una anchura media de 2-3 m, torres de refuerzo y bastiones. Delante de ella se localiza un amplio foso y se especula con la existencia de una rampa de piedras hincadas. En el interior se excavaron cuatro sectores, que evidencian una amplia densidad ocupacional y la carencia de organización urbana, ya que los trazados de las calles son irregulares. Estuvo ocupado desde finales del siglo III a. C. hasta mediados del siglo I a. C., momento en el que se abandona de forma forzosa debido a la conquista romana. A partir de este momento, la mayor parte del poblado es destruido y sus murallas inhabilitadas por los romanos, lo que hace que sus habitantes se vean obligados a trasladarse a las zonas llanas del valle y a un progresivo abandono del lugar.

Recursos para la visita e interpretación

El yacimiento ha sido acondicionado para la visita pública con carteles informativos en los puntos más interesantes del itinerario.

Localización

Declarado Bien de Interés Cultural, se localiza a 10,5 km de Candelada, Ávila.


¿Qué vas a descubrir en el Castro Vetón de El Raso de Candeleda que no encontrarás en otro lugar?


Un castro vetón de la Edad del Hierro que ocupa una destacada posición sobre la garganta del río Alardos y que le sirve de foso. Llegó a ser el centro fortificado más importante del valle del Tiétar. Su parte alta está totalmente protegida por un fortín y hacia la llanura conserva restos de una muralla. La estratégica posición permitía controlar la parte baja y los accesos a los pastos de la Sierra de Gredos. Se encuentra en un bellísimo paraje de la vertiente meridional de la sierra, al pie del pico Almanzor (2.592 m) y a pocos kilómetros de Candeleda.