3 razones para visitar la Cueva de Covalanas


Valor Cultural

Covalanas es popularmente conocida como “la cueva de las ciervas rojas”. Se localiza en la ladera noreste del Monte Pando, encima de la cavidad de El Mirón. Esta última, utilizada como lugar de habitación durante, al menos, los últimos 45.000 años.

Fue descubierta en 1903 por el padre Lorenzo Sierra y Hermilio Alcalde del Río, dos figuras clave en la investigación arqueológica en Cantabria. Su descubrimiento se enmarca en los orígenes de la ciencia prehistórica y, más en concreto, del arte paleolítico, al ser la segunda cavidad con arte parietal paleolítico descubierta en la Cornisa cantábrica tras Altamira (en 1879).

Recursos para la visita e interpretación

La visita es guiada y tiene una duración aproximada de 45 minutos. Por razones de conservación existe un cupo máximo de personas por sesión y día. En temporada baja (del 1 de noviembre al 31 de marzo) la visita se realiza en grupos de 8 personas máximo, y en temporada media y alta (del 1 de abril al 31 de octubre), en grupos de 7 personas máximo. Es recomendable reservar con al menos un día de antelación a través de la página web, correo electrónico o por teléfono. La reserva deberá ser formalizada en taquilla al menos 10 minutos antes del inicio de la visita en el Centro de Recepción de Visitantes, situado en la boca de la cavidad. Se dispone de punto de atención al visitante, aparcamiento para coches, WC y tienda.

Localización

Patrimonio Mundial desde 2008 se localiza en Ramales de la Victoria, Cantabria.

Acceso en vehículo: desde Ramales de la Victoria es preciso tomar la N-629, dirección Burgos. A escasos 2 km (y situado en el km 188 de dicha carretera), se encuentra a la izquierda el desvío que permite llegar al aparcamiento de la cueva. Desde aquí, se asciende por un sendero peatonal de unos 600 metros que llega hasta el punto de atención al visitante y la boca de la cueva.

Acceso a pie: desde el pueblo de Ramales de la Victoria, se toma el camino de las Cuevas (senda PR-S.22) que discurre en paralelo al monte de La Haza. Tras recorrer 1,8 km se llega al aparcamiento de la cueva, desde donde se asciende por un sendero peatonal de aproximadamente, 600 metros de recorrido hasta llegar al punto de atención al visitante y a la entrada de la cueva.


¿Qué vas a descubrir en la Cueva de Covalanas que no encontrarás en otro lugar?


La frescura del color rojo, el gran tamaño de los motivos, el trazado punteado del contorno de las figuras y la concentración de la mayor parte de las pinturas en un área bien delimitada, envuelven al visitante en un entorno de misterio y acogimiento.

En la penumbra de la cueva, parece que las imágenes cobran vida como si quisieran escapar de la roca. Se ha llegado a sugerir que este rebaño rojizo, inquieto en las sombras, ha sido testigo milenario de la vida de los hombres.