3 razones para visitar la Villa Romana de las Musas


Valor Cultural

Los restos arqueológicos encontrados indican que esta villa fue construida entre los siglos I y V d. C. Las excavaciones han permitido diferenciar dependencias de los siglos I a III d. C. vinculadas a la producción del vino, además de otras posteriores, que la convirtieron en una lujosa residencia de campo relacionada con el culto a Cibeles y a su hijo y amante Attis.

Entre los restos interpretados y como elementos diferenciales de esta villa romana, destaca, de la primera época de ocupación, el “fumarium”, una estancia en la que se envejecía el vino artificialmente a través del calor y el humo, y la “Cella Vinaria” o bodega, que ha conservado  sus elementos de producción, como 15 dolias o tinajas, destinadas a contener el vino, con una capacidad media de 700 litros. Se estima una capacidad total de almacenamiento de hasta 50.000 litros.

A la segunda época corresponden las estancias pavimentadas con mosaicos, como el de las musas, y otros dos que hacen alusión al culto a Cibeles y Attis. En el exterior del edificio se pueden visitar el establo y el Taurobolio, que se interpreta como un lugar de culto a Cibeles para la celebración de ritos iniciáticos, procesiones y banquetes.

Recursos para la visita e interpretación

La visita al conjunto se inicia en un edificio de moderna construcción, una edificación de 2.411 metros cuadrados que acoge el núcleo principal de la villa. En la entrada se han instalado diversos paneles con información general, completados con atriles en puntos estratégicos del recorrido. Dispone de servicio de visita guiada y visita con audioguía.

Una pasarela metálica facilita el acceso a las distintas dependencias. Desde ella, se puede distinguir grava de dos colores que marca las distintas etapas constructivas; así, el gris revela las estructuras de los siglos I a III d. C., y el rosa las de los siglos IV y V d. C.

Localización

Se encuentra a 9 km de Arellano, Navarra.


¿Qué vas a descubrir en la Villa Romana de las Musas que no encontrarás en otro lugar?


La Villa de Arellano, o de las Musas, tiene la singularidad de contar con una bodega en la que se combinaron las actividades ordinarias de almacenaje del vino, con actividades extraordinarias derivadas de su uso como lugar de reunión y celebración de acontecimientos religiosos.